Nieva ceniza en la ciudad desierta,
camino flipando en medio de la niebla,
no veo ni un alma, nadie me contesta,
pero estoy seguro de que alguien me observa,
vísceras podridas y mucha sangre seca,
han dejado un rastro, que lleva a la escuela,
pájaros rabiosos desuellan mi cabeza,
mientras me persiguen dos perros de presa,
con las llaves de la casa del perro guardián,
se desencadena el eclipse total,
estoy solo entre casas abandonadas,
con una linternucha de pilas sulfatadas,

no me busques más, ya no vivo ahí,
llevo dos años, perdido en Silen hill,

por favor..., ven a por mi....
apaga la consola..., y ayudame a salir...

El terror me agota y me tiemblan las piernas,
cuando me atacan extrañas enfermeras,
y enanos deformes de garras afiladas,
que tratan de rajarme por todas las aulas,
un colegio infierno, un hospital enfermo,
una pesadilla en la que nunca duermo,
y por más que masacro y por más que lo intento,
no acabo con los monstruos que salen a mi encuentro...